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“Dejé Mi Corazón en Siria”: Cornelius Van Dyck y la Misión en Siria.

Uta Zeuge-Buberl


Humbolt University of Berlin

Esta es la primera parte de un artículo publicado en el Cairo Journal of Theology, sobre la vida de Cornelius Van Dyck. Como ya lo mencioné en mi entrada anterior, este año se conmemoran 150 años de la traducción árabe de la Biblia. Es mi preocupación particular traer al pueblo del Señor este tipo  de material para un correcto entendimiento de la otra parte del Cristianismo, el Cristianismo Oriental, el cual parece que para muchos de nosotros no existe.

            Cornelius Van Alan Dyck (1818-1895) fue uno de los misioneros americanos más importantes enviado por la Junta Americana de Comisiones para las Misiones Extranjeras (ABCFM) a su sede Otomana en Siria en el siglo XIX. En estudios sobre la cultura Siria de la segunda mitad del siglo diecinueve, el nahda, Van Dyck, o al-kakim (el sabio) como frecuentemente le llamaban, es recordado como multifacético matemático, quién contribuyó a crear los diferentes libros de texto sobre diferentes temas para las instituciones educativas de Siria. Sobre todo es conocido por terminar la traducción de la Biblia al árabe cuya primera edición se publicó en 1865. Los logros principales de Van Dyck frecuentemente apuntan al hecho de su misión como médico en Siria, predicaba el Evangelio mientras sanaba a la gente de sus enfermedades. Esté artículo se centrará en los primeros treinta años en Siria, los cuales pueden ser conocidos como el período de transformación y cambio en su vida. Van Dyck se distanció lentamente de la Misión Siria debido a que tenía puntos de vista más liberales y descubrió su amor por la ciencia y el lenguaje Árabe.

            El 13 de Agosto de 1818, Van Dyck nació en Kinderhook, New York, dentro de una familia de inmigrantes Holandeses. Estudió medicina en Jefferson College en Philadelphia y obtuvo su primer trabajo como maestro de química en una escuela para señoritas cuando apenas tenía dieciocho años. Siendo miembro de la Iglesia Reformada Holandesa, Van Dyck fue enviado por la ABCFM como médico misionero a Siria y llegó a Beirut el 1 de Abril de 1840. Antes de partir, no recibió ningún tipo de entrenamiento teológico ni alguna introducción a la lengua Árabe – circunstancias que pronto cambiarían después de su llegada a Siria.

            La misión Siria repetidamente pidió más misioneros para redoblar sus esfuerzos con los Cristianos Sirios y los Musulmanes. ABCFM, por tanto, requirió de dos médicos misioneros en Siria, Cornelius Van Dyck y Henry De Forest, a los cuales proporcionaron  entrenamiento teológico con el objetivo de que trabajaran como predicadores. El padre de Van Dyck, un doctor, deseaba ver a su hijo en el ministerio de la iglesia. En vista de tener la posibilidad de cumplir con el anhelo de su padre, Van Dyck empezó a estudiar teología. Sin embargo, en 1845 le expresó sus dudas a Rufus Anderson, secretario correspondiente de la ABCFM, diciéndole que no estaba seguro si debería convertirse en ministro: “en el momento todo mi corazón está dedicado el oficio sagrado. Pero las cualidades requeridas, las responsabilidades, la magnitud del trabajo son puntos que me hacen dudar.” Finalmente Van Dyck se ordenó el 14 de Enero de 1846, en Abeih, al sureste de Beirut, donde la misión había establecido una escuela y una iglesia. Sólo un año después Van Dyck escribió a Anderson para decirle que estaba sufriendo de debilidad debido a la carga de trabajo – no era raro entre los misioneros por aquella época. En adición a su oficio sagrado Van Dyck y su amigo Butrus al-Bustani, quien fue empleado como “asistente del lugar” por la misión, fueron comisionados a establecer el nuevo seminario de la misión en Abeih en 1846. Van Dyck enseñó geografía y estudios bíblicos, mientras Bustani enseñó aritmética, gramática Árabe y vocabulario. Excepto por una gramática Árabe y una introducción a la aritmética los misioneros no poseían libros de texto Árabes para la variedad de temas que ofrecían en las escuelas de la misión. Sólo después de establecer la AMP (American Mission Press) en 1834 y emplear a competentes asistentes Sirios fue que los Americanos pudieron empezar a imprimir nuevo material escolar.

            En pocos años Van Dyck pudo adquirir tal fluidez en el idioma Árabe que estuvo en posibilidades de escribir libros de texto sobre geografía, algebra, geometría, logaritmos, trigonometría, y filosofía natural para el seminario Abeih. Él y Bustani se sentaron durante largas noches para terminar el material para sus clases. Fue un proceso largo, que requirió muchos estudios adicionales de los dos hombres “para asegurar la exactitud necesaria al componer los libros de texto  para [el] futuro.”

            En 1851 la ABCFM asignó una nueva tarea a Van Dyck. Después de que su colega Simeon Calhoun fuera instalado como director del seminario Abeih, Van Dyck, William M. Thomson, y el predicador John Wortabet fueron enviados a Sidon para establecer una nueva misión y una iglesia en Hasbeiya, a setenta kilómetros de Sidon. Van Dyck disfruto de su “agradable residencia” y del “campo interesante” de Sidon, pero después de seis exitosos años como ministro y físico tuvo que regresar a Beirut. Eli Smith, jefe de la AMP y de la librería misionera, había traducido desde 1848 la Biblia al Árabe junto con sus asistentes, Butrus al-Bustani y Nasif al-Yaziji. Cuando murió en 1857, el proyecto estaba inconcluso. En 1851 la misión ya había considerado la posibilidad de que Van Dyck ayudara en la traducción de las partes poéticas de la Biblia debido a su gran dominio del lenguaje Árabe. Después de la muerte de Smith fue más patente la afirmación de que Van Dyck era el único miembro de la misión capaz de terminar la traducción. Pero él no estaba del todo dispuesto a dejar Sidon “por la marea de la multitud, los caminos polvorientos y las carretas de Beirut.” Como centro de cultura y comercio, eventualmente Beirut ofreció una gran cantidad de oportunidades para Van Dyck para convertirse en más que un médico misionero.   

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