El Legado De Los Reformadores


Los dos gritos de batalla de la Reforma Protestante fueron “Semper Reformada” y “Sola Scriptura.” Ambas frases se encuentran en los trabajos de Lutero, Calvino y Zwinglio, pero también se encuentran en la Reforma Inglesa en las obras de los Wesleys y de George Whitefield.

¿Podrían haber imaginado aquellos Reformadores lo que sería el Evangelicalismo Moderno? ¿Lo que intentaron trasmitirnos se encuentra enraizado en la Palabra de Dios hoy día?

Veamos rápidamente sólo tres ejemplos, dos de ellos tomados de la literatura popular evangélica y el otro de una película que fue aceptada por la mayoría de los evangélicos, para ilustrar de lo que estoy hablando.

Primero, el famoso libro de Rick Warren “una vida con propósito (seguido por “una iglesia con propósito) ha vendido millones de copias y se ha convertido en el modelo para el estudio en las escuelas dominicales en la mayoría de la iglesias Protestantes. Yo encuentro que esto es un tipo de Calvinismo individualista radical. Lo que Dios demanda de nosotros está más allá de lo que realmente planea para nuestras vidas, sólo son planes buenos y no malos. La verdad es que Dios desea de nosotros  un enfoque menos narcisista y de nuestras necesidades. Cuando examinamos la frase “la voluntad de Dios” en los dos lugares en donde aparecen en los escritos de Pablo (1 Tes 4:3; 5:18) tiene que ver con llevar una vida santa y practicar regularmente tres formas de oración (adoración, intercesión y agradecimiento). Tiene muy poco que ver con encontrar un propósito particular o llamado en nuestra vida en el momento de elegir nuestro camino.

Segundo, la serie mega millonaria líder en ventas, Dejados atrás de LaHaye y Jenkins en algún punto cae en el extremo opuesto del trabajo de Warren con respecto a la escatología. ¿De qué tipo de futuro escatológico están hablando? La respuesta es un Dispensacionalismo que dista miles de kilómetros de lo que Jesús, Pablo y Juan de Patmos intentaron hacernos comprender con respecto al uso particular de la profecía bíblica. Lo que es peor, este tipo de novelas promueven un tipo de Sionismo Americano, y cuando digo Sionismo Americano me refiero a esa creencia en donde los Americanos, o al menos los creyentes Americanos, se han convertido en el pueblo elegido de Dios en un sentido especial que les brinda un protagonismo en cuestiones escatológicas.

Todo este acercamiento a la profecía ignora el principio más importante de interpretación en que los Reformadores insistieron – a saber, mirando en conjunto, la intención original, el sentido del texto.

El primer principio hermenéutico dice: para el autor bíblico el texto posiblemente no pudo haber significado, lo que significa ahora.

Por último, la Pasión de Cristo de Mel Gibson, abrazada con gran fervor por muchos Evangélicos en una gran parte del mundo. ¿Qué sucede cuando al menos una tercera parte de esta película no se encuentra en la Biblia? ¿Y aún en varios puntos introduce ideas no bíblicas? Hay un gran problema con la escena de los niños llevando kipás y convirtiéndose en demonios maltratando a Judas provocando su suicidio. ¿Qué se supone que pensaría la Comunidad Judía de tales escenas y qué piensan de los Evangélicos quienes tan vigorosamente apoyaron la película? Esas escenas han causado problemas, y, para un Protestante que cree en la “sola Scritura”, debe de preocuparle considerablemente.

Estos tres ejemplos ilustran perfectamente el ethos del Evangelicalismo en yuxtaposición con lo que hemos dicho en estas breves notas, mirando cuan bíblico es. El Evangelicalismo ha perdido el eslabón con sus principios Reformados y en particular con la atención rigurosa a los detalles de la Biblia, además de alinearse con el texto y asumir la “sola Scriptura.”.

Suena extraño pero, el problema con la teología Evangélica en este punto no está lo suficientemente cerca de ser bíblica. Para una forma de Cristianismo centrado en la Biblia, es peligroso el lugar en donde ahora se encuentra.


Ben Whiteringtone III: El Problema Con La Teología Evangélica (Examinando Las Raíces Exegéticas del Calvinismo, el Dispensacionalismo y el Wesleyanismo).

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