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El Reto de Krister Stendahl


Richard A.  Horsley

La iniciativa tomada por Krister Stendhal para hacer de los estudios Paulinos una respuesta más contemporánea a las relaciones humanas empezó pronto carrera, casi un poco después de que hubiera llegado a Harvard Divinity School. En 1958, cuando el debate sobre la ordenación de mujeres alcanzó su clímax en la Iglesia de Suecia, Stendahl irrumpió con un ensayo histórico en la hermenéutica bíblica, publicado después en Inglés como “La Biblia y el Rol de la Mujer” (1966).

Dos años después Stendahl lanzó un reto fundamental para la compresión de Pablo que se mantuvo en el centro de la teología Protestante y los estudios bíblicos el cual ahora ya es famoso, “El Apóstol Pablo y laConciencia Introspectiva de Occidente”. La importancia del reto de Stendahl lanzado en contra de la interpretación teológica común de Pablo puede ser medido por la reacción que ocasionó entre los académicos. No es difícil ver porque el reto de Stendahl apareció como una amenaza latente entre académicos y teólogos Paulinos en contra de los mismos cimientos de la teología Protestante y, en efecto, plagada de un “fatídico significado para todo el Cristianismo.”

Primero, Stendahl metió una cuña entre lo que evidentemente eran las preocupaciones más amplias en las cartas de Pablo y la más estrecha interpretación “introspectiva” Agustiniana y Luterana de Pablo como foco de la salvación individual y la justificación por fe, ideas que habían dominado la erudición Occidental sobre la interpretación de Pablo. Stendahl demostró que la obsesión Protestante con la justificación por fe como solución a la búsqueda de la salvación individual tenía una cuestionable base escritural. Las declaraciones de Pablo tomadas fuera de su contexto epistolar “ahora son leídas como respuestas a la búsqueda de la seguridad de la salvación del hombre fuera del predicamento humano,” mientras que el mismo Pablo estaba centrándose en la posibilidad de que los Gentiles fuera “incluidos en la comunidad mesiánica.”

Simultáneamente, Stendhal también expuso el anti-Judaísmo en el núcleo de la moderna interpretación Cristiana de Pablo en particular y en el Nuevo Testamente en general. Contra el entendimiento común Luterano/Protestante de Pablo como un teólogo anti-Judío enfocado en el pecado individual y la salvación, Stendahl detectó que Pablo como Judío estaba más preocupado por la historia de la salvación y, en la carta a los Romanos, sobre una eventual salvación de su pueblo, Israel. El mismo Stendahl, en cercana conexión con su reto contra el anti-Judaísmo de la compresión teológica establecida de Pablo, se convirtió en uno de los líderes del diálogo Judío-Cristiano, y a través de sus roles como profesor, decano, y obispo continuó jugando un rol significante en la discusión interreligiosa.

Implícitamente en el artículo de la “Conciencia Introspectiva” y explícitamente en Pablo entre Judíos y Gentiles, convocó a sus lectores a reconocer la “gran diferencia de énfasis, pensamiento, y argumento entre las diversas epístolas del apóstol Pablo.” Originalmente las cartas fueron una comunicación adecuada para las comunidades locales. Sin embargo, “una vez que las epístolas individuales fueron reconocidas como Escritura rápidamente sufrieron una homogenización.”

Sin embargo, Stendahl también indicó claramente que Pablo estaba preocupado primeramente con la gente y con la vida, no tanto con la religión y el pensamiento. La “teología” de Pablo tuvo un significado secundario, como la reflexión en las relaciones humanas históricas/sociales. Stendahl estaba convencido de que Dios implementó un plan para el cumplimiento de la historia, y que él mismo tenía un rol significante en esto para catalizar a las comunidades entre los Gentiles, y que aquellas comunidades fueron las encargadas de abrir una era nueva, tales comunidades estaban en proceso de despertar a los eventos de Cristo.


Todos estos aspectos que se interrelacionan en Krister Stendahl,  las lecciones clave y los artículos publicados hace casi cuarenta años, han cambiado el arraigado entendimiento Cristiano Occidental de Pablo y han abierto el camino hacia una crítica liberada de Pablo y sus cartas así como de la subsecuente apropiación de la cultura Occidental. El mismo Stendahl reconoció que la “conciencia introspectiva” no solo fue un desarrollo distintivo Occidental sino también una “plaga Occidental” que ha dominado la compresión histórica general, más allá de tener una función en la evolución de la piedad Cristiana. Ya sea directamente o indirectamente, tanto en su “objetivo” académico y su hermenéutica “comprometida”, Krister Stendahl fue quizás el precursor de las voces liberadoras que emergieron en los setentas – Afroamericanos, feministas, Latinoamericanos, y recientemente, un extenso rango de voces del “tercer mundo” -  que buscaban  ampliar y profundizar en la crítica de Pablo de manera que vengan empujando a las nuevas generaciones.

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