Ir al contenido principal

Tres Tareas Proféticas Urgentes: Walter Brueggemann Sobre la Realidad, El Sufrimiento y La Esperanza.




En su libro Realidad, Sufrimiento y Esperanza, el teólogo Walter Brueggemann identifica las tareas proféticas empleadas en el Antiguo Testamento por los profetas en su sociedad. Concluye que las tres acciones recurrentes en la práctica profética de hecho son respuestas a las condiciones y a la política social tanto en el contexto antiguo como en el contemporáneo.

Dice Brueggemann: A mi juicio las condiciones y prácticas en el horizonte de la profecía son al menos tres:

1.      Nuestra sociedad, como la sociedad antigua, vive en una burbuja de ilusión ideológica. Tomó el término “ideología” como el compromiso apasionado con una realidad social, aún si los datos disponibles nos dicen lo contrario. En nuestro caso esa ideología dominante es el capitalismo consumista que da como resultado una avaricia sistemática que lanza al individuo en una carrera por alcanzar los mismos bienes. El resultado es que los bienes sociales son privatizados en un interés individual de acuerdo al poder y la riqueza económica, por tanto el bien común es totalmente rechazado. Tal ideología, pregona una propaganda infinita y la publicita, elogia un sistema de gratificación privado a expensas del bien común. Pero en esencia ese sistema de codicia temible no funciona y no proporciona felicidad. Es una teoría fraudulenta de relaciones sociales.

La “realidad” del título de mi libro invita a una tarea profética, para aclarar los hechos reales  que exhiben la caída de tal ideología, poniendo atención en los índices de desmoronamiento social.

            2. Tal pasión ideológica requiere una práctica robusta de rechazo, al negar los hechos desde la    base, porque somos seducidos a vivir en un mundo de deseo que no toma en cuenta las            patologías       que producen una inmensa perdida entre nosotros. Así que tenemos que hacer            hincapié en los            mantras de la ideología, haciendo caso omiso todo el tiempo de la enorme    pérdida, en términos   de posibilidad humana, todo esto está pasando frente a nuestros ojos – la    pérdida de la   posibilidad moral, la pérdida de la generosidad, la pérdida del buen ser que    depende de la             fábrica humana de la solidaridad.
           
Es, a mí juicio, una tarea profética romper con esa negativa, esto sólo puede ser hecho con honestidad, con el reconocimiento público que toma forma de sufrimiento para el ser que se ha perdido. La nuestra es una sociedad de una grande pérdida; esa pérdida, por otra parte, genera miedo y ansiedad. Pero hasta que la negativa termine por el reconocer públicamente al sufrimiento, no estaremos en condiciones de aceptar nuestra condición social. ¡Los viejos modelos de privilegios y derechos no pueden prevalecer más!

            3. Aún si la caída y la pérdida de la ideología no es reconocida, hay una suficiente conciencia de             pérdida y fallo destinada a la desesperación. No hay duda de que nuestra sociedad está en riesgo          de la desesperación, no se espera nada, ya no se cree que haya bondad. Tal característica de la            desesperación degenera en violencia, ya sea contra uno o contra otros. La preparación para la     violencia en nuestra sociedad (ver la militarización de la policía y la fuerza del lobby       armamentista) es la medida de nuestra desesperación. La desesperación es contrarrestada por el          lenguaje profético, por los hechos de vigorosa esperanza. El profeta articula lo que Dios ha           prometido sobre la base de la fidelidad. Tal esperanza es anunciada, por ejemplo, por Martín             Luther King en su mantra, “Tuve un sueño.” El sueño que él soñó es la promesa de Dios; tal             esperanza profética insiste en que las circunstancias de la caída social no ha derrotado la             capacidad de Dios para generar una nueva posibilidad social.

El análisis social profético mira una sociedad que no funciona efectivamente porque la ilusión ideológica, niega los hechos desde la base, por lo tanto desesperación juega un papel relevante sobre cualquier futuro posible. Tales circunstancias evocan a la imaginación profética.

Walter Brueggemann es Profesor emérito de Antiguo Testamento en William Marcellus McPheters y en Columbia Theological Seminary en Decatur, Georgia. Es autor de numerosos comentarios bíblicos y trabajos académicos, es considerado a nivel mundial como el erudito más influyente del Antiguo Testamento de las últimas décadas.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Jürgen Moltmann sobre el Rapto y “Dejados Atrás”

Jürgen Moltmann discute el problema del escapismo religioso, con el atractivo particular de la teoría del rapto, en su libro, Ética de la Esperanza:
Un escapismo religioso está saliendo a relucir mediante la difusión actual de una sublime religiosidad gnóstica en cuanto a redención se refiere. La persona que se rinde a esta religiosidad se siente a gusto en 'el mundo del más allá' y se ve como un invitado en la tierra. Esto se debe a la manera en cómo le preocupa el destino de la vida en esta tierra. Que su alma vaya al cielo, es lo principal. En su cuerpo y en la tierra, no era más que un invitado, por lo que el destino de este hogar realmente no le preocupa demasiado. Las prácticas religiosas que exaltan la indiferencia a la vida tienen muchos nombres. [...] El apocalíptismo-pop ofrece un escapismo especialmente dramático. Antes de las grandes aflicciones del fin del mundo, los verdaderos creyentes serán "arrebatados", llevados al cielo, para que puedan construir…

El Mensaje Anti imperial de Jesús en el Evangelio de Marcos.*

A pesar de que Antonio Negri y Michael Hardt hayan sucumbido a la tentación de diluirse en la posmodernidad de un izquierda que hoy pretende hacerse amiga de una política globalizadora, es necesario hacer hincapié que todavía existen límites en cuanto a términos políticos se refiere. Según la tesis de Negri1, Imperio e imperialismo no son parte de un mismo sistema. Negri dice que “el imperialismo fue realmente una extensión de la soberanía de los Estados-nación europeos más allá de sus fronteras”; la soberanía moderna a muerto y dio lugar al imperio. El imperio no es ya más un ente geográfico ni un poder ontológico, sin embargo, el imperio:
no establece centro territorial de poder, y no se basa en fronteras fijas o barreras. Es un aparato de mando descentrado y deterritorializado que incorpora progresivamente a todo el reino global dentro de sus fronteras abiertas y expansivas. El imperio maneja identidades híbridas, jerárquicas flexibles e intercambios plurales por medio de redes m…

El Libro Negro De La Nueva Izquierda: Un Nuevo Sofisma

A pesar de que el lanzamiento del libro de Agustín Laje y Nicolás Márquez, el Libro Negro de la Nueva Izquierda hiciera su aparición hace poco más de dos años, no había tenido oportunidad de hacer una crítica. Debo admitir, que mi filiación política, me prejuiciaba en ciertos aspectos. Como Marxista, Liberal y Cristiano, estoy acostumbrado a las críticas más severas por parte de los sectores conservadores, y las acepto hasta cierto punto cuando éstas tienen fundamento académico. Pero en el caso del libro de Laje y Márquez, por los antecedentes que ya tenía de ellos, me era difícil pensar que pudieran escribir una crítica con rigor académico.
Sin embargo, y un tanto por casualidad, el video de un youtuber llamó mi atención cuando ví que hacía referencia al libro de Laje-Márquez. De hecho, son dos los vídeos que presenta el canal de Monitor Fantasma, un sitio que se dedica al análisis político y filosófico. No haré un resumen de los vídeos, mi intención será dejar que el lector juzgue …