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Experiencia y Consecuencias de la Doble Predestinación Calvinista Según Karl Barth



Durante el Ciclo de Conferencias “Karl Barth 2015” en Princenton Theological Seminary, Jürgen Moltmann ofreció durante la sesión de apertura, una muy comprensible visión de lo que Barth opinaba sobre la predestinación Calvinista o para ser más precisos, la Doble Predestinación.

Moltmann habla sobre la experiencia y las consecuencias de esta doctrina que se ha instalado en la mayoría de las denominaciones Protestantes del ala Reformada.

La experiencia detrás de la doctrina de la doble predestinación: El mensaje del evangelio despierta fe en una persona, e incredulidad en otra. El creyente escucha el llamado de Dios y en consecuencia es elegido, justificado y santificado; el incrédulo no escucha el llamado de Dios y por lo tanto no es elegido, ni justificado, ni santificado. La incredulidad es consecuencia de no-ser elegido. Este es el argumento circular de la doble predestinación: “El creyente ha sido elegido, y quien haya sido elegido cree. La persona condenada no cree y quien no cree está condenado.”


Las consecuencias de la doble predestinación: Tal dualismo entre creer y no creer es inofensivo para nuestra sociedad liberal y secular, porque no tiene consecuencias. Cada quien puede creer o no creer lo que quiera; tenemos libertad religiosa. Pero en la interpretación Islámica de la organización terrorista Isis en Irak y Siria, esta división del mundo entre creyentes e incrédulos tiene consecuencias mortales: Quien no cree debe morir. Este es el mérito invaluable de Karl Barth  al haber superado este dualismo entre creencia e incredulidad en la teología Cristiana. (Los teólogos Islámicos también pueden superar este dualismo si empiezan con la misericordia de Ala en lugar de empezar con la identificación de la verdadera identidad de un Musulmán)

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