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¿Cómo Respondió el Judaísmo a los Gobiernos Imperiales?


Llama la atención el hecho de que muchos Cristianos en la actualidad sigan creyendo en interpretaciones fantásticas de algunos pasajes de la Biblia sin tomar en cuenta el trasfondo histórico, político y cultural en el que vivió el pueblo de Israel. Sobre todo, pocas veces se menciona el contexto anti-imperial en el que vivieron los escritores Judíos. La literatura apocalíptica escrita bajo la persecución y el dominio de Israel por parte de los imperios antiguos es un ejemplo claro de ello. El propósito y la función de los escritos apocalípticos Judíos era hacer notar mediante el círculo de escribas Judíos cómo era la vida bajo los poderes dominantes, y cómo el pueblo de Israel resistía la presión que recibía del orden imperial dominante en cada época.

La literatura apocalíptica Judía insistía en una eventual restauración e independencia del pueblo de Israel.

Desde la conquista de Babilonia y la destrucción de Jerusalén, pasando por la gran debacle del reino, la literatura y la vida Judía estuvieron dominadas por una serie de imperios que se sucedieron uno a otro en el trascurso de varios siglos. Salvo un breve descanso durante la dinastía Hasmonea la historia de Israel fue siempre la misma. El Segundo Templo y el régimen del sumo sacerdocio fueron patrocinados por los regímenes imperiales en turno. La diáspora en general fue el resultado de la manipulación imperial.

Sin embargo, aquel momento histórico lleno de dominaciones, sirvió para que los autores apocalípticos recordaran a su pueblo la multitud de ocasiones en que habían sido liberados, como la salida de Egipto, el período de los Jueces o los días gloriosos de los Reyes Judíos.

La lucha por discernir el significado de la subyugación de su pueblo y especialmente la lucha por sobrevivir llevó a los escribas Judíos a producir una literatura que explorara el significado de la historia universal empezando desde la historia de la creación.

El mensaje central de la literatura apocalíptica estaba lleno de imágenes vivas que proporcionaban la visión apropiada para resistir los yugos imperiales. El mensaje básico (el núcleo de lo que frecuentemente significa escatología apocalíptica) interrelacionaba los eventos futuros con que Yahvé traería salvación.

Cuando Dios interviniera finalmente para liberar a su pueblo, pasarían tres cosas:

1)      Los Imperios opresivos serían juzgados o destruidos.
2)      El pueblo sería liberado.
3)      Todos aquellos que habían sufrido martirio por causa de su fe en Yahvé, y su resistencia al dominio opresor serían justificados y resucitarían con el propósito de unirse a una nueva comunidad. [1]

En el Nuevo Testamento, Pablo mira la crucifixión y resurrección de Jesús como el evento vindicador de los que formaría parte el nuevo pueblo de Dios, está visión del apóstol tiene su fundamento en el apocaliptismo Judío. También enfoca el evangelio de Jesús en la figura del ejecutado quién sufrió la muerte por parte del gobierno imperial. Aquí es cuando se vuelve importante la manera en que Pablo entendió y enseñó la forma en qué Jesús vindicaba su pueblo.

Es en el contexto de la literatura apocalíptica Judía que Pablo inserta la resurrección de Jesús como el modelo que trajo juicio, liberación y esperanza para la nueva comunidad de creyentes. El Cristianismo vivió, lucho y resistió bajo el yugo del Imperio Romano pero nunca fue derrotado.

Entender a Pablo en el contexto anti-Imperial de la literatura apocalíptica nos brinda un marco de referencia para evitar fraudes escatológicos, nuestro deber como Cristianos es esperar el regreso de Jesús en medio de los gobiernos que nos oprimen y persiguen, sabiendo que nuestra justificación final está cada día más cerca.






[1]    Richard A. Horsley, Paul and Politic, p. 94

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