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Karl Barth fue un Post-Calvinista más no fue un Calvinista Evangélico


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Karl Barth amó tanto a Juan Calvino que en 1922  le escribió una carta a su amigo Eduard Thurneysen para confesarle que podría pasar el resto de su vida leyendo a Calvino. Esta breve carta, que cito más adelante, se ha vuelto tan famosa que en cualquier lado en dónde se mencione a Calvino y a Barth en una misma frase se hace referencia a esta carta. Lo he visto al menos media docena de veces en esta semana. Barth amó Calvino, ¿pero esto convierte a Karl Barth en algún tipo de Calvinista Evangélico? La respuesta rápida es ¡No! Sin embargo, Barth fue Calvinista  su manera. Voy a explicarlo, pero primero leamos la cita:

Carta de Karl Barth a Eduard Thurneysen 8 de Junio 1922

"...Eduard, qué tipo de inversión es esta y cómo sabemos si hay alguna ganancia. En definitiva no soy muy nostálgico hacia el pastorado, pero tengo cierta sensación de que algo totalmente  diferente está pasando y soy capaz de hacer algo dentro de las  estrechas  limitaciones que se me han impuesto por mi vocación y capacidad. Lo poco que enseño sobre 'Teología Reformada' realmente no es nada comparado con lo que se necesita en estos tiempos de enfermedad.  Calvino es una catarata, un bosque virgen, un poder demoníaco, es como caer desde el Himalaya, está absolutamente en Chino, es extraño, mitológico; carezco de los medios, de las ventilas, para asimilar este fenómeno, no hablo de presentarlo de manera adecuada. Lo que recibo es sólo una pequeña corriente y lo que puedo regresar es  sólo un extracto más delgado de esta pequeña corriente. Sería feliz y rentable para mí pasar el resto de mi vida leyendo a Calvino. Pero para mí esto es realmente como cada punto de la historia. . . En el próximo semestre haré los mismos ejercicios con  Zwinglio. Pero siempre será sólo el  principio sobre el cual debo poner mis manos. . . Así, el "oficio de la enseñanza' rugirá; no se puede hablar de "esplendor". Más de una vez lo que he presentado a las 7 de la mañana no estuvo listo sino hasta las 3-5 a. m. "

Barth, Karl, y Eduard Thurneysen. Revolutionary Theology in the Mankin: Barth-Thurneysen Correspondence, 1914-1925 . Richmond: John Knox, 1964. 10. Impreso.
Karl Barth y Juan Calvino en Göttingen

El amor de Barth por Calvino se forjó en Göttingen, pero se conocieron en Ginebra en 1909-1910, mientras Barth era un joven pastor en la misma Iglesia en que Juan Calvino se hizo famoso siglos antes. Barth había predicado desde el mismo púlpito que Calvino. Esto paso hace mucho tiempo, incluso antes de que Barth hubiera sido pastor en Safenwil.

En el momento de escribir esta carta, Karl Barth era un joven profesor de la Universidad de Göttingen (1921-1922)  que daba conferencias sobre los Reformadores y las confesiones Reformadas. Según su biógrafo Eberhard Busch , Barth no era un experto en las confesiones reformadas cuando tuvo la tarea de enseñar. Barth no estaba entusiasmado con el tema de sus conferencias en un primer momento, y pensó que la primera pregunta del Catecismo de Heidelberg no era muy buena. Esta disposición cambió rápidamente a Barth y se enamoró de la fe Reformada en medio de su facultad Luterana, tal renacimiento de la Teología Reformada causó que Barth se enamorará de Juan Calvino en particular y de la Tradición Reformada en general, todo esto es fácilmente probado por el caudal de citas Reformadas encontradas a lo largo de su Dogmática Eclesiástica. Busch describe estos eventos como siguen:

"'Ahora puedo admitir que en ese momento ni siquiera tenía una copia de las confesiones Reformadas, y desde luego tampoco las había leído, por no mencionar de todas las brechas terribles en mi conocimiento.' 'Afortunadamente, resultó que mi teología se había vuelto más Reformada, más Calvinista de lo que pensaba, por lo que podría continuar con mi tarea confesional con deleite y una buena conciencia.' Pero antes que nada tenía que seguir adelante con ella. "De hecho, fue sólo en Göttingen que  me familiaricé de nuevo especialmente con los misterios de la Teología Reformada, quemándose el aceite de mi lámpara en mi lucha por ella. ' Mediante la realización de este trabajo, Barth se convirtió cada vez más en un teólogo Reformado comprometido, y 'lentamente pero de forma segura se convirtió en pura doctrina Reformada'.

Fue hasta que la segunda versión, 'más Calvinista', de su  Romanos apareció”

Busch, Eberhard  Karl Barth: His Life and autobiographical Texts. Filadelfia: Fortress 1976. 129. Impreso.
La influencia de Barth sobre la Herencia de Calvino

El encantamiento de Barth para con Calvino durante su período de Göttingen no sólo lo hizo más "Calvinista", sino también impactó en el legado de Calvino en todo el mundo. Uno de los estudiosos más influyentes de Calvino en el siglo pasado fue Wilhelm Niesel, que fue estudiante de Barth durante su estancia en Göttingen, además escribió un libro muy influyente The Theology Of Calvin (La Teología de Calvino), la cual contiene el siguiente comentario sobre la instrucción de Calvino en Barth: " Como Wilhelm Niesel dice, 'me he sentado en [Adolf von] Harnack en Berlín, bajo Karl Heim en Tubinga y, sobre todo, estudió con Karl Barth en Göttingen." ”Este trabajo influyó en muchas otras excelentes obras sobre Calvino como la de François de Wendel ,  Ronald Wallace , John T. McNeill , Rogers y McKim , Peter Barth, etc.

Esta nueva trayectoria en los estudios de Calvino, hace un gran servicio a Juan Calvino al quitarle de encima el peso de la mala caricatura que se ha hecho de su teología por la Inquieta Juventud y la multitud Reformada que ha reducido vergonzosamente al Calvinismo a un  T. U. L. I. P (supuesto acrónimo Inglés recientemente inventado para reducir a Calvino y al Sínodo de Dort a una simplificación grosera de la Doble Predestinación). Irónicamente, si ser un Calvinista hoy en día se define por alianza al T. U. L. I. P, entonces el mismo Juan Calvino no era un "Calvinista" como tal, porque la Predestinación no era la doctrina central de Calvino. Esto está bien expresado por Bruce McCormack:

Fue Wilhelm Niesel, un estudiante de Barth durante su período en Göttingen, quién logró marginar la doctrina de la predestinación de Calvino vis-a-vis su teología en conjunto. En su gran obra sobre la teología de Calvino en 1938, Niesel notó como seguía estando muy extendida la predestinación como dogma central de Calvino y lo señaló, " Si este es el caso, entonces todo lo que hemos dicho hasta ahora es falso. Así pues, las doctrinas de Calvino no son como postes indicadores que guían a través de los complejos campos de la Biblia apuntando a la encarnación de Dios. Es mejor decir que la teología de Calvino es un sistema de pensamientos acerca de Dios y la humanidad evolucionando desde el pensamiento de la completa dependencia de la humanidad a Dios. "(23) A la tendencia de Niesel para minimizar la importancia de la doctrina de la elección de Calvino se le dio un impulso adicional por François de Wendel en 1952.

Bruce L. McCormack, Orthodox and Modern: Studies in the theology of Karl Barth  ( Baker, Academic,  2008 ), p. 48-49


La Reconstrucción de la doctrina de la elección de Calvino por Barth

Todo cambió después de 1922. Los escritos de Barth sobre Calvino fueron publicados en su libro The Theology of John Calvin ( La teología de Juan Calvino).  En este fértil campo de estudio de los Reformadores y los Credos Reformados,  Barth revisó la edición del Comentario a los Romanos (Romanos I) a principios de 1919, y en 1922 publicó su famosa edición revisada del Comentario sobre Romanos (Romanos II). El Barth que conocemos  y amamos se revelo al mundo a través de su Romanos II, esta fue una época en la carrera de Barth que  avanzó aún más por los muchos volúmenes de la Dogmática Eclesiástica publicada a lo largo de su carrera académica.

La tan amada carta de 1922 de Barth sobre Calvino perteneció al primer Barth de Safenwil, la que más tarde fuera eclipsada por el Barth maduro de la  Dogmática Eclesiástica. Fueron los  encuentros de Barth en  1920 con Calvino y la Tradición Reformada los que causaron que  Barth revisara su Comentario a Romanos I, pero fue su Romanos II lo que cambió la carrera de Barth siempre.  La opinión de Barth sobre Calvino no debe ser juzgada por su carta de 1922, sino por la propia reconstrucción que Barth hizo de Calvino en la cúspide de su carrera, pero es más expresa en el prefacio de Barth a su Dogmática Eclesiástica vol. II/2  de 1942:

"Pensar en el contenido de este volumen me provoca mucho placer, pero aún mayor ansiedad. La obra tiene esta peculiaridad, que en ella he tenido que salir del marco de la tradición teológica en un grado mucho mayor que en la primera parte de la doctrina de Dios. Hubiera preferido seguir la doctrina de la predestinación de Calvino mucho más de cerca, en lugar de dejarla tan radicalmente. Hubiera preferido, también, mantenerme en los lugares comunes considerados como la base de la ética. Pero no podría y no puedo hacerlo. Como he dejado que la misma Biblia me hable en estos asuntos, como he meditado en lo que me pareció oír, también fui llevado irresistiblemente a la reconstrucción."

Barth, Karl Preface . Church Dogmatic: The Doctrine of God II.2. Vol. 10. London: T & T Clark, 2010. N. pag. Impreso. Study Edition.
Conclusión

Karl Barth amaba profundamente a Juan Calvino. Lo amaba cuando predicó en la iglesia de Calvino en Ginebra de 1909-1910. Barth lo amaba cuando escribió su primer Comentario a los Romanos en 1918 (Romanos I). Barth lo amaba cuando enseñó sobre Calvino en Gottingen en 1922. Barth lo amaba cuando escribió su segundo Comentario a los Romanos en 1922 (Romanos II). Barth lo amaba cuando escribió su propia doctrina de la elección en la Dogmática Eclesiástica vol. II/2.  Y, Barth lo amó a través de las innumerables citas y reflexiones sobre las obras de Calvino a lo largo de toda su carrera. Así que sí, Karl Barth era un ¡Calvinista!

Si se define a un Calvinista Evangélico por afirmar el T.U.L.I.P, entonces carajos ¡no!, Karl Barth no era ningún  ¡Calvinista Evangélico! (¡Como tampoco lo fue Juan Calvino!) Barth sabía de esta tergiversación de Calvino, y  por eso llamó a Calvino un "poder demoníaco" en su carta de 1922. Karl Barth no afirmó la doctrina de la Doble Predestinación de Juan Calvino (e incluso Calvino admitió que era un decreto horrible y espantoso .) Karl Barth utilizó y extrajo la teología de Calvino, y reconstruyó completamente la doctrina de la Predestinación de Calvino a su propio modo de una forma revolucionaria en la sección sobre la  doctrina de la elección en  la Dogmática Eclesiástica, vol. II/2. Pero, Barth fue capaz de hacerlo porque se puso de pie sobre los hombros del gigante conocido como Juan Calvino. Karl Barth no es Calvinista Evangélico, pero si es uno de los más grandes intérpretes y estudiantes de Juan Calvino, por lo tanto Barth fue un  ¡Post-Calvinista!


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