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La Debilidad de Dios




Stephen D. Morrison

La entrada original se encuentra aquí.

En mi libro, ¿Dónde estaba Dios?, exploro la idea de la impractibilidad de Dios (su incapacidad para sufrir) de cara al dilema humano. Si Dios sufrió y murió en la cruz, ¿por qué decimos que Dios no puede sufrir? La respuesta, que descubrí en la teología de Moltmann, era muy simple. Dios puede sufrir, y de hecho sufre.  Dios no es impasible en el sentido de que no le afecta o conmueve el sufrimiento humano. Pero siendo radicales, debemos decir que el Cristo crucificado es la “imagen del Dios invisible” (Col. 1:15), y que así es Dios, entonces Dios puede y sufre con la humanidad. Y además, como Moltmann concluye, debemos poner el sufrimiento y la muerte misma en la vida del Dios Triuno. Dios conoce íntimamente el sufrimiento y la muerte En el mismo, experimenta nuestro sufrimiento cuando sufrimos y se une a nosotros en nuestra muerte por medio de la muerte de Jesús.

Todo este aprendizaje revolucionó mi entendimiento de Dios y la forma en que pienso él evangelio. Puesto que Jesús ha sufrido realmente como hombre, Dios entiende profundamente a la humanidad. No encontramos un Dios abstracto carente de emoción en el evangelio, nos encontramos con un Dios que se identifica fácilmente de forma personal e íntima, que sufre con la humanidad. ¡Que hermosa pintura es esta!

Pero al leer el último libro de  Jürgen Moltmann, The living God and the Fullness of life (El Dios viviente y la plenitud de la vida, el cual recomiendo), cambió una vez más mi compresión sobre Dios. Tradicionalmente a Dios se le llama “Todopoderoso”, y las Escrituras lo afirman. Pero ¿qué significa realmente?

¿Es Dios Todopoderoso?

Para la mayoría, este es un término abstracto que tiene que ver con el dominio de Dios. Moltmann escribe, “Si vemos a la Deidad como el todo determinante  en la monarquía universal, entonces todo se vuelve 'una realidad auto-determinante.'”[1] La conclusión lógica que hacemos sobre un Dios “Todopoderoso” de forma abstracta es tal que Dios debe determinar toda la historia, y de hecho toda la existencia.

Pero, ¿es éste el medio para ser Omnipotente? ¿Es Dios la causa determinante de todo lo que sucede en la creación?

Por un lado se trata de un atractivo reclamo para nosotros, porque tendemos a relacionar tal poder absoluto con la libertad. Creemos que somos libres cuando podemos lograr algo o cuando podemos determinar el resultado de un evento. Así que la última compresión, la  más admitida de lo que es un Dios completamente libre, es quién determina todas las cosas. ¿Realmente esta es libertad en sí? ¿Un Dios Todopoderoso quien debe determinar todas las cosas es realmente libre?

Según Moltmann, ¡no! Y apunta, “¿Es libre el Todopoderoso? No, porque Dios debe ser la realidad que todo lo determina. No hay otra alternativa para gobernar al mundo. Es la manera en que Dios está atado a su papel de Omnipotente. ¿Es el Todopoderoso un sujeto? Sí, pero un sujeto fijo. ¿Está el Dios Todopoderoso en una relación con los humanos? Sí, pero sólo en una relación de determinar todo. ¿Tiene el Omnipotente poder sobre Dios mismo? No, Dios no puede hacer nada que no sea gobernar sobre todas las cosas. Así que, el Todopoderoso es impotente y prisionero del universo.”[2]

El Todopoderoso es un prisionero, porque el Todopoderoso es responsable por todo. Lo que significa que el Todopoderoso es culpable por la cuestión de la teodicea. Lo cual tiene sentido. Si Dios es el todo determinante, ¿por qué Dios no termina con el sufrimiento y la muerte? Sin embargo, en esta línea de pensamiento un Dios “todopoderoso”, como el todo determinante, es nada menos que un monstruo,  porque es la causa y el origen del sufrimiento, la corrupción, la injusticia, y la muerte en el mundo. Pero ¿así es Dios realmente? ¿Un Dios así es realmente libre? No, porque un Dios que todo lo determina no puede “alejarse de Dios mismo”, como lo describe Moltmann. Es decir, tal Dios no puede elegir no ser “Todopoderoso”.

Así pues, ¿cómo deberíamos re-definir el “poder-absoluto” de Dios?

Ser Todopoderoso Significa tener la Libertad de ser Débil

Un Dios todopoderoso, en el sentido Cristiano, no puede ser un Dios “todo-determinante”. Porque un Dios de esa naturaleza no es libre de “alejarse”, y ejercer poder sobre Sí Mismo. Tal Dios es un esclavo de la realidad que ya ha determinado, y por lo tanto no es libre para elegir no determinar esa realidad.

Entonces, ¿qué? ¿Estoy diciendo que Dios no es Omnipotente?

Claro que no. La etiqueta de “Todopoderoso” se encuentra a lo largo de toda la Escritura, especialmente en el Antiguo Testamento. Así que en vez de manejar ese título, lo que estoy proponiendo es repensar lo que significa en realidad ser el Dios Todopoderoso.

Un Dios Todopoderoso no es un Dios “todo-determinante”. Más bien, Dios ejerce su libertad en él mismo. Dios es libre de distanciarse de la historia, para determinarse así Mismo. Para otras realidades, no es necesario que Dios esté entre  Dioses omnipotentes y absolutos para determinar las cosas. Este es un acto de auto-limitación. Ciertamente Dios podría determinar todas las cosas, pero como Dios es libre de Dios  no tiene que hacerlo. Moltmann continúa diciendo, “La limitación del poder infinito de Dios es un acto del poder de Dios sobre Él mismo. Sólo Dios puede limitar a Dios.”[3] Entonces, el Dios Todopoderoso es libre de limitarse. Este es el significado de ser Omnipotente, en el sentido Cristiano: El Dios infinito es libre de auto-limitarse.

Y Dios ha elegido hacer exactamente eso.

Dios ha optado por no ser contado entre los “poderosos”, sino entre los más débiles. Dios ha elegido solidarizarse con los destrozados, los parias, los perdidos y los olvidados. Dios ha escogido ser débil para con los débiles, pobre con los pobres, y sufrir con los que sufren. Esto es evidente sobre todo en la vida de Jesús, que frecuentemente comía con los pecadores, y convivía con los marginados de la sociedad. A menudo esto se convirtió en una marca sobre él según los gobernantes religiosos de su tiempo, e incluso hoy sigue habiendo un marcado contraste en la forma de entender a Dios. Pero así es Jesús, hay que decirlo, porque así es la forma en que Dios se ha revelado.

El Dios de Jesucristo es el Dios de los parias, el Dios de los débiles, de los desamparados, y de los necesitados.

Dios es libre y en esa libertad Dios ha decidido limitarse. Este es el concepto de un Dios “Todopoderoso”. No es porque Dios “determine todo”, sino porque Dios en la libertad ha elegido la debilidad, la impotencia, el dolor, e incluso la muerte para Él mismo, ese es un Dios Todopoderoso.

Como escribe Moltmann, “Dios no está del lado de los poderosos como el 'Todopoderoso' – Dios está del lado de los débiles, como el liberador que vive en solidaridad con ellos. El Dios vivo escoge a los débiles y rechaza a los poderosos.”[4]

¡Esta es la debilidad-todopoderosa de Dios! No significa que Dios esté ausente, sino que Dios en su majestad y amor ha elegido ser nuestro Dios, ser el Dios de aquellos que sufren, que mueren, que lloran y son débiles. Él elige radicalmente solidarizarse con la humanidad y rechaza incluso su propio poder por nosotros.






[1]    The Living God and the Fullness of Life, Jürgen Moltmann, P. 43
[2]    Ibíd., P. 44
[3]    Ibíd., P. 45
[4]    Ibíd. p. 47

Comentarios

  1. Veo en toda la Biblia algo muy particular, Dios no es socialista,comunista, no es mercantilista, no es estatista, DIOS ES DE DERECHA LIBERAL, wow es grandioso ver algo asi!

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