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¿Cómo y Cuándo la Idea del Tormento Eterno Invadió la Doctrina de la Iglesia?


Primera Parte

La premisa básica para empezar con esta serie de entradas, es comprender que la doctrina del Infierno no puede ser una idea que podamos sacar de la Biblia para establecer la idea del tormento eterno. Mirar o buscar en nuestra historia, la historia de la Iglesia, es un buen recurso para emprender nuestra búsqueda. Así que lo que intentaremos es encontrar el momento en que la idea de un tormento eterno  se convirtió en doctrina para la Iglesia, apelaremos a fuentes extra bíblicas y haremos una evaluación crítica.

La Ironía de la Ortodoxia

Cuando empezamos a estudiar historia de la Iglesia, podemos darnos cuenta que el “Cristianismo Ortodoxo” es un oxímoron. No nos referimos al nombre propio, como Iglesia Ortodoxa, sino al  nombre en general. Merriam Webster define ortodoxia así, “conformada por una doctrina establecida, especialmente en religión.”[1]También habrás escuchado que se puede definir como “doctrina correcta.”

La gente tiende a pensar que al decir doctrina correcta estamos diciendo – que existen ciertas verdades y conceptos  que siempre han armonizado y han sido aceptados por la mayoría de la “gente como nosotros” a través de los siglos. Mientras la historia continua, varios grupos de “herejes” han intentado luchar con esta “doctrina correcta” en la historia, solo para fallar irremediablemente mientras la verdad se mantiene indisoluble por todos los siglos.

Estas son las ideas con las que muchos de nosotros crecimos. Nos presentaron una narrativa absoluta, diciendo que ha resistido la prueba del tiempo, y hemos sido invitados a no cuestionarla nunca... La cúpula Cristiana nos quiere hacer pensar que siempre ha existido un consenso general, y todos aquellos que han cuestionado no sólo están en desacuerdo con su pastor... ¡oh no! Están yendo en contra de 2000 años de “quienes han seguido el Espíritu del Señor” en quien siempre creyeron y aceptaron como verdad.

Si bien la tradición y la ortodoxia han sido el instrumento para preservar ciertas verdades – y de hecho, existe una belleza profunda  en la liturgia sacramental – la realidad es que durante siglos, el Cristianismo Ortodoxo se preservo por medio del control y el miedo, optando por proteger la “verdad” doctrinal a través de la supresión activa de las ideas opuestas.

Lo que es particularmente irónico en la Iglesia Evangélica Moderna es que al intentar distanciarse de las enseñanzas de la Iglesia Católico Romana mantiene en su  núcleo la teología que proviene directamente de los concilios, doctrinas, y credos establecidos por las primeras Iglesias Católicas Romanas y Latinas.

La verdad es que desde el principio, la historia de la Iglesia ha estado plagada de disturbios, el conflicto e incluso el derramamiento de sangre – con el propósito de establecer su ortodoxia. Actualmente con el fácil acceso a los anales de la historia de la Iglesia, es tiempo de repensar el mito de la ortodoxia, y empezar a reevaluar lo que se nos ha enseñado.

Por ejemplo, muchos Cristianos insisten en que si cuestionas el infierno, estas rechazando lo que siempre ha enseñado la Iglesia, pero la doctrina del castigo eterno no fue reconocida por toda la Cristiandad durante los primeros cinco siglos después de Cristo, particularmente en la Iglesia Oriental primitiva, la Iglesia de los primeros apóstoles y los padres de la Iglesia como Pablo, Clemente de Alejandría, San Gregorio de Nisa, Orígenes, y otros.

Lo que podemos observar durante todo ese tiempo es la expansión y la proliferación de mitos paganos que hablan sobre la vida después de la muerte, los que fueron re-empaquetados con la etiqueta de eternos, el concepto de castigo en la Iglesia (Católica) Occidental, primeramente por teólogos Latinos y líderes de la Iglesia desde Roma. Parece que todo esto tenía tientes políticos. La idea de un castigo eterno fue la primera herramienta utilizada para controlar a los feligreses con el temor y fue una idea congruente con las mitologías seculares de ese tiempo. Posteriormente, la cultura pop le agrego gasolina al fuego (exploto) a través de los trabajos alegóricos como el Infierno de Dante.

Ese Momento Torpe En Dónde la Eternidad Se Deslizo

Palabras como “eternidad, eterno, por siempre, etc.” no existen realmente en la escritura. Por el contrario, esas palabras son derivadas de una raíz de nombre Aión que quiere decir “una Era, una Edad o Eon”.

Tomemos la frase αἰῶνας τῶν αἰώνων (aionas ton aionon). Está frase aparece varias veces en el Griego del Nuevo Testamento (Apo. 20:10, por ejemplo) y tradicionalmente ha sido traducida como “por los siglos de los siglos”.

Sin embargo, aquí está el problema. Aión significa “Era”, no “por siempre”[2]. Y peor aún, ton significa “de”, NO “y”. Por ejemplo, Abraham fue el padre de (ton) Isaac. LAS TRES PALABRAS de esta frase están traducidas incorrectamente. Lo que realmente significa es “La edad de las edades”.

Vemos la raíz Aión cada vez que leemos “eterno”, “eternidad”, “por siempre”, “para siempre”, etc. Todas esas palabras confunden el concepto de “Edad o Era”.

¿Por qué estamos diciendo esto?

Porque “Era” jugó un rol crucial en la manera en que los padres de la Iglesia miraron la vida. Fue un paradigma importante de cómo miraban a Dios, a esta vida, y la vida después de la muerte.

Debido a la historia del texto Bíblico y a las numerosas influencias de sus traducciones populares, nos hemos ido acercando al esquema de Platón con su enfoque del concepto de eternidad. Pero este no fue el paradigma en la Iglesia “ortodoxa” hasta San Agustín, estudiante de Platón, que canalizó la Doctrina Cristiana a través de las enseñanzas de Platón sobre el “alma eterna”.

Platón dejo una serie de argumentos filosóficos que irónicamente han venido a definir nuestra doctrina Cristiana.

1.      Primero, Platón creía que el alma estaba separada del cuerpo, que el alma era fundamentalmente pura pero tenía una tendencia a deformarse al estar asociada con el cuerpo.
2.      Segundo, del mismo modo que su maestro Sócrates, Platón creyó que el alma era inmortal, por lo tanto necesitaba un destino eterno cuando el cuerpo muriera.
3.      Tercero, Platón proponía que las buenas acciones daban una recompensa en esta vida, pero lo más importante es que había una recompensa aun mayor después de la muerte. De forma similar, las malas acciones tenían consecuencias en esta vida, pero también había un castigo mayor después de la muerte.

Platón relacionó algunas de sus ideas prevalecientes en la mitología Griega, incluyendo la localización del Hades y el Tartarus. En la mitología Griega, el Tartarus se encuentra en el lugar más profundo del Hades en dónde los Titanes eran esclavizados y los malvados eran atormentados. De acuerdo a Platón, aquí era dónde el castigo divino se imponía.

San Agustín hablando de Platón dijo,

“La declaración de Platón, es la más pura y brillante de la filosofía, dispersa las nubes del error...”

Aquellas ideas propuestas por Platón no provienen de la Biblia. Son filosofía Griega. PERO hemos pasado siglos leyéndolas en el texto Bíblico e incluso traduciendo el texto Bíblico a través de sus lentes.

Sin embargo, sin nos remontamos al período antes de Agustín, encontraremos que hubo cinco siglos en dónde los padres de la Iglesia no se pusieron estos lentes.

Continuara...



 





[1]    “Orthodox,” Merriam-Webster, INC.: http://www.merriam-webster.com/dictionary/orthodox
[2]    Las versiones en inglés traducen el término como “for ever and ever”, “por siempre o para siempre”.

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