Ir al contenido principal

El Modelo Patrístico De La Expiación.


Existe entre teólogos y exegetas Cristianos un debate por la teoría de la expiación. En que consiste este debate, el teólogo Benjamín Myers en un artículo llamado El Modelo Patrístico De La Expiación hace referencia a que la mayoría de los teólogos no han explicado cómo funciona la expiación. Partiendo de este punto, Myers toma como ejemplo el trabajo de tres académicos y a partir de ahí propone un modelo que pudo haber sido usado en las primeros albores del Cristianismo.

El teólogo británico Oliver D. Crisp especialista en teología analítica, teología filosófica y teología histórica, afirmo a su audiencia en 2014 durante el encuentro anual de Teología Analítica, que las pretendidas teorías de la expiación con frecuencia son solo reafirmaciones en vez de explicaciones. Además dijo: “la expiación sucede sin ninguna explicación del cómo” y que “después de todo realmente no pueden llamarse teorías de la expiación...tal vez podríamos llamarle kerigma en vez de teología”.

Por otra parte, en su estudio sobre la expiación, Michael Winter llama la atención al tema en el capítulo, “Sin explicación: De acuerdo”. Winter observa que los teólogos modernos, sin importar cuán grande sea su desacuerdo sobre la naturaleza de la expiación, están de acuerdo en su rechazo a explicar cómo funciona la expiación. Una vez más Winter al igual que Crisp señala “los teólogos modernos se han contentado con reafirmar más que con explicar la expiación”.

Citemos un teólogo más, Gustaf Aulén, en su libro, Christus Victor, muestra la superioridad de este modelo de expiación sobre el modelo católico, evangélico y el liberal. Para Aulén el modelo patrístico carece de claridad y consistencia. Al contario de sus competidores teológicos, el modelo patrístico no tiene mecanismo. “Desafía la sistematización”. Pero Aulén no está diciendo que el modelo sea difícil de entender, sino que es internamente contradictorio. Según Aulén es “una antinomia que no puede ser resuelta por una declaración racional”. En contraste, para Aulén el modelo Anselmiano tiene mala fama precisamente porque “en su estructura es una teoría bastante racional”. El mejor modelo, aparentemente, podría ser aquel que sea capaz de dar una explicación.

A veces parece que el estudio serio de la Escritura nos trae más confusión que certidumbre. Pero si comparamos lo dicho por estos tres teólogos podemos llegar a la conclusión de que sus hipótesis de trabajo también necesitan explicación y nos dejan con una ventana entre abierta. ¿Existe una propuesta?

Benjamín Myers propone una alternativa para la interpretación de Aulén, la cual revisaremos brevemente aquí. Básicamente la respuesta de Myers tiene dos propósitos: 1) él piensa que el Cristianismo primitivo desarrolló lo que pudo haberse llamado (con su obvio anacronismo) un modelo expiatorio. 2) Myers intenta demostrar que ese modelo es capaz de dar una explicación racional: es decir, contiene su propio mecanismo dirigido por su propia metafísica. El modelo de Myers, no es sólo más coherente que él descrito por Aulén; sino también es más rico en cristología y en su visión de la condición humana.

  
El Modelo

Este es un resumen del modelo de Myers. Las implicaciones metafísicas están expresadas en forma de M:

(1)    La humanidad, creada a imagen de Dios, es amada por Dios.
            (M1) Existe una naturaleza humana. Todos los seres humanos individuales participan de        este universal.
(2)    Pero la naturaleza humana ha sucumbido al poder de la muerte.
            (M2) La muerte no es una cualidad positiva sino una privación del ser. (Privación)
(3)   Para rescatar a la humanidad de su situación, Dios necesita rescatar al ser humano del estado de la muerte.
(4)   Pero Dios es incapaz de entrar al estado de la muerte, i.e. someterse a la privación del ser.
                  (M3) La naturaleza divina es vida infinita y plenitud, incapaz de sufrir o cambiar.                                      (Impasibilidad).
(5)   ¿Qué va a hacer Dios?
(6)   En Cristo, Dios se ha encarnado; la naturaleza divina está unida a la naturaleza humana.(M4) No sabemos cómo ocurre exactamente esta unión (Unión Hipostática)
(7)   En esta unión, cada naturaleza mantiene su propia distinción mientras participa en las propiedades de la otra. La naturaleza humana de Cristo (sin comprometer su humanidad) está llena de vida divina; y la naturaleza divina (sin comprometer su impasibilidad) está dispuesta a entrar en el reino de la muerte.
(8)   Cuando la naturaleza humana de Cristo sucumbe ante la muerte, la plenitud de la vida divina entra al estado de la muerte. Como resultado, la privación está saturada, i.e. cancelada. En la muerte de Cristo, la muerte muere. (El mecanismo)
(9)   La resurrección de Cristo es la consecuencia inevitable de su muerte. El sufrimiento, el Cristo que esta muriendo muestra la unión de la naturaleza divina con la naturaleza humana sujeta a la muerte; el Cristo resucitado muestra la unión de la naturaleza divina con la naturaleza humana ya no más sujeta a la muerte.
(10)                      Lo que le pasa a la naturaleza humana en Cristo le pasa a la humanidad como un todo, a causa de (M1). (El efecto universal)
(11)                      La naturaleza humana ahora es libre del poder de la muerte y restaurada a su posición desde la creación. Esta es la Buena Nueva (La solución)
(12)                      La naturaleza humana ahora está unida a Dios y recibe los beneficios superando su posición desde la creación. Esta es la Mejor Buena Nueva. (Más de lo necesario).

Incluso desde este modelo se debe dejar claro que las presunciones metafísicas no son ventanas. Las presunciones como el realismo (M1) y la naturaleza de la muerte (M2) y la impasibilidad divina (M3) son esenciales para que el modelo funcione.

Conclusión

Las discusiones sobre la expiación pueden ser demasiado ríspidas debido a que se hacen apelaciones prematuras refiriéndose al misterio. A los primeros signos de dificultad siempre hay alguien preparado para decir, simplemente no sabemos cómo sucede, eso es todo. Hay una claridad admirable en la manera en que los pensadores patrísticos distinguieron entre las cosas que son conocibles y las cosas que no lo son. Para nadie en el pensamiento Cristiano de la antigüedad era posible entender la unión hipostática; pero tampoco creían que fuera imposible entender la expiación. El modelo del profesor Myers nos ayuda a clarificar como pensaban nuestros primeros hermanos y como hemos de entender la expiación ahora.






Comentarios

Entradas más populares de este blog

Jürgen Moltmann sobre el Rapto y “Dejados Atrás”

Jürgen Moltmann discute el problema del escapismo religioso, con el atractivo particular de la teoría del rapto, en su libro, Ética de la Esperanza:
Un escapismo religioso está saliendo a relucir mediante la difusión actual de una sublime religiosidad gnóstica en cuanto a redención se refiere. La persona que se rinde a esta religiosidad se siente a gusto en 'el mundo del más allá' y se ve como un invitado en la tierra. Esto se debe a la manera en cómo le preocupa el destino de la vida en esta tierra. Que su alma vaya al cielo, es lo principal. En su cuerpo y en la tierra, no era más que un invitado, por lo que el destino de este hogar realmente no le preocupa demasiado. Las prácticas religiosas que exaltan la indiferencia a la vida tienen muchos nombres. [...] El apocalíptismo-pop ofrece un escapismo especialmente dramático. Antes de las grandes aflicciones del fin del mundo, los verdaderos creyentes serán "arrebatados", llevados al cielo, para que puedan construir…

El No de Karl Barth A la Enseñanza Del Infierno

Una de las palabras que caracterizaron al teólogo Karl Barth fue ¡Nein! (No). Su no, era una negación imperativa hacia esas partes de la doctrina evangélica con las que no estuvo de acuerdo. Y la doctrina del infierno era una de ellas. Barth decía que “el infierno sólo puede tomarse en serio en cuanto a su derrota”. Por esa razón, Barth ofrece un poderoso no a la enseñanza del infierno como parte de la proclamación del evangelio.
Brian Leport reproduce en su blog algunas citas del libro “Karl Barth in convertation” (Conversaciones con Karl Barth), sobre la enseñanza del infierno. Al respecto, Barth también señala que el concepto del infierno, “no debería ser utilizado como herramienta de manipulación para atemorizar a la gente en sus creencias”.
Barth, también trata el mismo tema en su Dogmática Eclesiástica, cuando hace referencia en el libro II sección 2, a la doctrina de la elección. Sólo que en la Dogmática, trata el tema en relación a Jesucristo como aquel que sufrió el destin…

El Mensaje Anti imperial de Jesús en el Evangelio de Marcos.*

A pesar de que Antonio Negri y Michael Hardt hayan sucumbido a la tentación de diluirse en la posmodernidad de un izquierda que hoy pretende hacerse amiga de una política globalizadora, es necesario hacer hincapié que todavía existen límites en cuanto a términos políticos se refiere. Según la tesis de Negri1, Imperio e imperialismo no son parte de un mismo sistema. Negri dice que “el imperialismo fue realmente una extensión de la soberanía de los Estados-nación europeos más allá de sus fronteras”; la soberanía moderna a muerto y dio lugar al imperio. El imperio no es ya más un ente geográfico ni un poder ontológico, sin embargo, el imperio:
no establece centro territorial de poder, y no se basa en fronteras fijas o barreras. Es un aparato de mando descentrado y deterritorializado que incorpora progresivamente a todo el reino global dentro de sus fronteras abiertas y expansivas. El imperio maneja identidades híbridas, jerárquicas flexibles e intercambios plurales por medio de redes m…