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Wolfhart Pannenberg sobre ¿Por qué el Adán histórico fue mortal antes de la caída?




¿Era inmortal el Adán histórico? Wolfhart Pannenberg dice que si miramos de cerca el texto bíblico, entonces descubriremos que la respuesta es ¡no! Pannenberg cree que la Caída causó un acortamiento de la vida humana, pero esto no significa que la humanidad haya sido inmortal antes de la Caída, como se describe en la segunda historia de la Creación Génesis. Pannenberg dice que la idea de que Adán y Eva eran inmortales antes de la Caída se originó tarde en la literatura extra-bíblica, específicamente en la Sabiduría de Salomón y el Libro de Enoc, y se enredó con la interpretación evangélica común del Adán histórico. Si construimos nuestra antropología cristiana sobre los textos bíblicos, entonces tendremos que abandonar la creencia de que Adán y Eva eran seres humanos inmortales que perdieron su inmortalidad después de la caída.

La conclusión de Pannenberg de que el Adán Histórico fue mortal antes de la Caída, nos ayuda a entender mejor cómo las ciencias evolucionistas encajan con la revelación bíblica y nos permite entender cómo Dios creó a la humanidad y también afirmar que la humanidad evolucionó a partir de primates superiores. Además, Pannenberg nos ayuda a entender cómo fue la muerte antes de la Caída, y nos ayuda a entender cómo las historias de la Creación en el Génesis se relacionan con la Evolución Humana en nuestra comprensión de la hominización.

He aquí una cita clave de la Teología Sistemática de Wolfhart Pannenberg de su Vol. II donde explica el primer estado de la humanidad:

No hay una verdadera base bíblica para enfatizar la vieja dogmática Protestante sobre una perfección paradisíaca y la integridad de la vida humana antes de la caída en consecuencia con la justicia original de Adán. El acortamiento de la vida humana como consecuencia de la primera transgresión (Gen 3:16-19) presuponía de hecho un estado anterior en el que este juicio no se aplicaba, pero esto no tenía porque incluir el conocimiento perfecto, la santidad o la inmortalidad antes de la caída. Los frutos del árbol de la vida (Génesis 2:9) no estaban prohibidos para Adán y Eva, aunque ellos no parecen haber descubierto estos frutos antes de que se convirtieran en pecadores (Génesis 3:22).

La Sabiduría de Salomón podría decir que Dios nos creó para la inmortalidad y relacionar estrechamente este hecho con la semejanza divina (Génesis 2:23), pero la segunda historia de la creación no nos permite concluir que nuestros primeros padres poseían la inmortalidad, solo que ellos estaban destinados a alcanzarla en el futuro. Incluso la advertencia de morir como resultado de comer la fruta prohibida no implica necesariamente que nuestros primeros padres hubieran sido inmortales si no hubieran transgredido. La advertencia no es que de hecho se convirtiera en mortales sino que morirían el día que transgredieran, es decir, que serían castigados con una muerte prematura.

Sólo en la sabiduría post-exilica de Israel y en los textos apocalípticos encontramos la idea de que Adán poseía la inmortalidad antes de la caída. Así, Enoc 69:11 dice que los seres humanos fueron originalmente creados semejantes a los ángeles y que la muerte no los habría tocado si no hubieran pecado. Según la Sabiduría 1:13, Dios no creó la muerte.1


  1. 1Pannenberg, Wolfhart. “Systematic Theology (Volume 2).” Eerdmans Publishing Co., 2001, pp. 212-3.

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