Deconstruir La Iglesia, Una Tarea Para El Cristiano Del Siglo XXI




F. Leron Shults

Con frecuencia el estudio teológico es como la botánica. Miras un árbol, y ves el tipo de copa o la madera de la que está constituido, después estudias los aspectos de su composición biológica. Lo mismo sucede con la teología, te interesas por un tema y poco a poco te adentras en un mundo de autores, hipótesis, argumentos y contra argumentos, esa es su composición biológica, por decirlo de algún modo.

Empecé por el estudio del psicoanálisis de la religión en Deleuze y me encontré con Leron, quien escribió sobre el mismo tema. Leron es profesor de teología y filosofía en el Instituto para la Religión, Filosofía e Historia en la Universidad de Agder, Kristiansand, Noruega. El principal interés de LeRon es construir un modelo nuevo de espiritualidad, una espiritualidad alejada de las concepciones tradicionales de la Iglesia. Para llegar a una espiritualidad de este tipo, Leron propone trazar una línea que sirva de guía para aliviar las tensiones que existen con el modelo tradicional de Iglesia, es decir, el modelo que ve a la Iglesia como una, santa, católica y apostólica. Además, propone, reformar y reconstruir el modelo eclesiástico tradicional para que permita a los seguidores de Cristo tener otras formas, tanto interdisciplinarias, particulares y hospitalarias de Eclesiología.

Si bien, desde 1997 tenemos un modelo de Iglesia que dejo las formas tradicionales de la Eclesiología, conocida como “Iglesia Emergente”, no basta con quedarnos en ese modelo. Nuestro siglo presente necesita responder a los “retos teológicos” y a las inquietudes de un mundo ávido de un Mesías no exclusivo sino inclusivo. Debe existir un auto entendimiento por parte de la Iglesia sobre su llamado al mundo y su tarea como constructor social.

¿Tendremos que pasar de una doctrina social de la Iglesia a una construcción social de la Iglesia? Leron da una definición de este tipo de Iglesia que a su vez toma de Ernst Troeltsh, “el tipo de organización que es abrumadoramente conservadora, acepta el orden secular con cierto recelo, y domina a las masas; en principio, por lo tanto, es universal, i. e. desea cubrir toda la vida de la humanidad”. Para Troeltsh según Leron, este tipo de organizaciones son como sectas, que aspiran a una perfección interior y tienen una necesitad de agruparse... Están obligados a organizarse en pequeños grupos y renunciar a la idea de dominar el mundo... No tienen el deseo de controlar e incorporar formas de vida social [seculares y políticas].

Posiblemente el paso siguiente será “encaminarse a estar en una nueva forma de comunidad religiosa en la cultura moderna. Atendiendo a esa dinámica religiosa se requerirá al menos un nuevo artículo de fe, pero antes veamos brevemente la conclusión a la que llega Heelas y Woodhead en su ensayo Religion in Modern Times (Religión en Tiempos Modernos): En resumen, predecimos que una gran variedad de religiones continuarán co-existiendo, pero los ganadores serán aquellos que pongan a la gente en contacto con Dios más allá del yo, eso hace la diferencia, sostener comunidades afectivas, enfatizar la experiencia, tener un trabajo politico o economico que realizar.”

La Iglesia Siempre Reformandose.

Para Shults, la Reforma de la Iglesia debe ser continua, debe estar dispuesta a deconstruir las antiguas formulas de la naturaleza de “la iglesia” con el propósito de reconstruir nuevas formas de pensar y practicar la comunión entre los seguidores de Jesucristo en las sociedades contemporáneas. Tanto para conservadores como para liberales, el objetivo primario de la eclesiología parece que es defender el status quo de una tradición preferida.

Una de las formas de deconstruir el pensamiento tradicional de la Iglesia Cristiana es analizar una a una las cuatro “marcas” que la componen y que de una u otra manera han emergido del Credo: “Creemos en una iglesia que es una, santa, católica y apostólica”. Tal formula, asegura Shults, emergió de un contexto (Romano y Neoplatónico), y a jugado un rol significante en el entendimiento eclesial de los siglos que le sucedieron.

Dejaremos, para el análisis, las cuatro secciones que componen el Credo, en las siguientes entradas iremos explorando una a una “las marcas” del Credo Cristiano que se usaron y se siguen usando para defender un poder y en consecuencia, excluir a quienes no estén de acuerdo con los dogmas del Cristianismo.

Por último, Leron Shults no niega a la Iglesia que como Institución se ha establecido sobre estás “cuatro marcas” sino intenta sugerir que las iglesias que intenten cambiar estereotipos nos podrán decir que “esas marcas” no cuentan toda la historia de la iglesia o provean la palabra final sobre qué o cómo debería ser la Iglesia.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El No de Karl Barth A la Enseñanza Del Infierno

El Mensaje Anti imperial de Jesús en el Evangelio de Marcos.*

El Libro Negro De La Nueva Izquierda: Un Nuevo Sofisma