Ir al contenido principal

Lección 4 Conversión


Michael Hardin


He sugerido que hay un lugar apropiado para comenzar con la teología Cristiana y que la visión de Martín Lutero sobre la theologia crucis, en particular, la desarrollada por Jürgen Moltmann que a la vez  está influenciada por las ideas de Girard y la teoría mimética, proporciona el único punto de partida para proclamar las Buenas Nuevas. Cuando nos encontramos con el Evangelio, cuando Dios se revela como la hermosa danza divina (pericoresis) y vemos la extensión de ese Amor en la vida del Jesús crucificado, suceden dos cosas al mismo tiempo. Nos convertimos en ateos (nuestros
conceptos de dios mueren) y ya no podemos ver (¿cómo podría Dios ser la víctima? ¿Cómo podría serlo?), quedamos ciegos.

Por favor recuerda, Pablo no se convirtió en el camino a Damasco. Pablo fue derribado de su caballo y estuvo ciego durante el camino a Damasco. Cuando las personas creen qué esto significa la conversión de Pablo, inevitablemente imaginan que esta escena representa a “Pablo aceptando a Cristo". Pero él no hizo tal cosa. Pablo estaba completamente derrotado, exaltado y se dejó llevar por las palabras del Jesús Resucitado ¿Conversión? De ninguna manera, este no es el cómo. Cegado, sí. Confundido, sí. Perplejo, sí. Destrozado por dentro, también lo sabes. Los “teólogos apocalípticos" exaltan esta perspectiva.

No, Pablo no se convierte en el camino a Damasco. Pablo no podía imaginar cómo Ha Shem podría o podía exaltar a Jesús poniéndolo a la diestra de su Majestad y darle un Nombre impronunciable (YHWH, dang1, ahora tengo tirar mi teclado). Ahora Pablo tenía que descubrir qué significaba eso, porque Dios tenía que ser redefinido completamente por Jesús de Nazaret, el crucificado.

Nunca me he molestado en calcular la distancia que Pablo caminó en Damasco cuando fue “cegado por la luz" (“revolucionado como un demonio...")2. Pero apostaría que cada paso en su andar o a cada cambio de montura sentía que era una eternidad. Todo lo que Pablo pensó que sabía ha quedado demostrado como falso, equivocado y, de hecho, incluso malvado. En otras palabras, el mundo de Pablo fue completamente deconstruido en el camino a Damasco.

Entonces, ¿cuándo cayeron las escamas de los ojos de Pablo? Al escuchar las palabras “Hermano Saúl" de Ananías. ¿Qué? ¿Qué? “¿Hermano?" ¿Cómo puede ser posible? “Si yo odiaba a esa gente, deberían haberme odiado.” Pero ellos no lo odiaban. Le llamaron hermano, era uno de los suyos. “Fue la primera epifanía de Pablo”. No dejó de ser Judío para convertirse en Cristiano, ni pasó de pecador a santo. Él fue de una percepción errónea a la incredulidad. Pudo haber exclamado “aha” cuando las escamas cayeron de sus ojos pero fue envuelto en un abrazo fraternal de bienvenida. A esto, podemos llamarle un acto de inclusión, la inclusión real de lo humano, no es solo un pastel teológico del universalismo celestial, sino la inclusión concreta, esta ética humana fue para Pablo la revelación de lo que Dios realmente había hecho en Jesús. “Papá, perdónalos, porque no saben lo que están haciendo". “Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo con el ser de Dios al no tomar en cuenta (un término contable) sus pecados".

¿Qué es el Evangelio? Sencillo.

Dios. No. Es. Un. Contador.

Mientras sigamos creyendo en una economía de intercambio, donde debamos poner algo de nuestra parte para acceder a una nueva realidad, realmente no prestaremos atención a la única historia que tenemos sobre conversión en la literatura de la vida apostólica, en el Nuevo Testamento. Si la cruz revela que Dios no es un contador, y no puede haber una teología de intercambio (porque el pecado es perdonado libremente independiente del sacrificio), y si como lo demostré, el contenido de esa revelación tiene que ver con el impacto inmediato del Evangelio sobre la deconstrucción de nuestras ideas de Dios junto a las implicaciones trascendentales de nuestra participación en la muerte de Dios (en el sentido de que todos somos perseguidores de una forma u otra manera) entonces desde el principio hemos implicado que la doctrina de la expiación es como el corazón del Evangelio, y no la Encarnación. En otras palabras, el lugar del encuentro entre Dios y la humanidad no es un binario Calcedonio abstracto de vere deus, vere homo, que solo puede conducir a un resumen o Cristología docetica. Si bien creo que tal vez en el siglo V podría haber sido necesario llamar al Concilio de Calcedonia (451 C.E.), no estoy tan convencido de que deberíamos comenzar el Evangelio con la Encarnación cuando realmente todo se reduce a la Cruz. Incluso los Evangelios no son más que "relatos de pasiones con presentaciones extensas" (K.L. Schmidt, me parece). Pablo dijo: "Proclamó a un Mesías crucificado". ¡Santas vacas!

Tal vez tú tengas una muy buena comprensión ortodoxa de la Encarnación, pero si pones una economía de intercambio en la doctrina de la expiación, terminas por envenenar todo. A partir de ese momento, estarás obligado a hacer una lectura sacrificial de los Textos Sagrados y adorarás al dios que emane de ellos mientras ignoras todo el tiempo la voz de Papá, la voz de la Víctima que Perdona. A Pablo le tomó un tiempo entender esto, estoy seguro, pero para cuando él escribió las cartas desde finales del otoño del 50 hasta mediados del 52 E.C. (siguiendo a Campbell en Contextualizando a Pablo) pudo ver cada vez más claro, particularmente en su extraordinaria carta a los Gálatas y su combate con el falso maestro en Romanos. Pablo está librando una guerra retórica en estas cartas. Él ha perfeccionado sus argumentos tan bien que finalmente se vuelve completa y totalmente anti-sacrificial. A ese proceso, de  muchos, muchos años uno podría llamarlo la conversión de Pablo.

En otras palabras, la conversión no se trata de obtener un boleto para ir al paraíso, no tiene absolutamente nada que ver con eso. La conversión real, auténtica, inspirada por el Espíritu Santo es un proceso de aprendizaje incluyente y amoroso de Ha Shem. Oh, cómo Dios nos ama a ti y a mí, a todo el mundo y a la totalidad de lo que ha venido a hacer, “En el cielo y en la tierra". Es el Amor que pulsa en el corazón del universo, un pulso que emana sangre humana en el Calvario donde Jesús en toda su extensión, estuvo perdonando a sus perseguidores, y no trajo diez mil legiones de ángeles para librar una Guerra Santa. Este es el triunfo de la cruz. No es ninguna abstracta “conquista del diablo" tomada de mitologías tontas. El triunfo de la cruz fue la elección que Jesús hizo para la vida, y no para la muerte. Y en última instancia, es por eso que la muerte no pudo retenerlo.

Pero antes de llegar a la resurrección debemos demorarnos un poco más ... debemos atravesar nuestro teológico Día de Reposo.

Parece que aquí Hardin usa la palabra “dang” como un eufemismo de “damn”, maldita sea o carajo. Como si fuera una expresión de desconcierto

2 La expresión original del texto de Hardin es: “blinded by the light” (“revved up like a deuce”). La frase pertenece a la letra de una canción  del grupo sesentero llamado Manfred Mann.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Jürgen Moltmann sobre el Rapto y “Dejados Atrás”

Jürgen Moltmann discute el problema del escapismo religioso, con el atractivo particular de la teoría del rapto, en su libro, Ética de la Esperanza:
Un escapismo religioso está saliendo a relucir mediante la difusión actual de una sublime religiosidad gnóstica en cuanto a redención se refiere. La persona que se rinde a esta religiosidad se siente a gusto en 'el mundo del más allá' y se ve como un invitado en la tierra. Esto se debe a la manera en cómo le preocupa el destino de la vida en esta tierra. Que su alma vaya al cielo, es lo principal. En su cuerpo y en la tierra, no era más que un invitado, por lo que el destino de este hogar realmente no le preocupa demasiado. Las prácticas religiosas que exaltan la indiferencia a la vida tienen muchos nombres. [...] El apocalíptismo-pop ofrece un escapismo especialmente dramático. Antes de las grandes aflicciones del fin del mundo, los verdaderos creyentes serán "arrebatados", llevados al cielo, para que puedan construir…

El Libro Negro De La Nueva Izquierda: Un Nuevo Sofisma

A pesar de que el lanzamiento del libro de Agustín Laje y Nicolás Márquez, el Libro Negro de la Nueva Izquierda hiciera su aparición hace poco más de dos años, no había tenido oportunidad de hacer una crítica. Debo admitir, que mi filiación política, me prejuiciaba en ciertos aspectos. Como Marxista, Liberal y Cristiano, estoy acostumbrado a las críticas más severas por parte de los sectores conservadores, y las acepto hasta cierto punto cuando éstas tienen fundamento académico. Pero en el caso del libro de Laje y Márquez, por los antecedentes que ya tenía de ellos, me era difícil pensar que pudieran escribir una crítica con rigor académico.
Sin embargo, y un tanto por casualidad, el video de un youtuber llamó mi atención cuando ví que hacía referencia al libro de Laje-Márquez. De hecho, son dos los vídeos que presenta el canal de Monitor Fantasma, un sitio que se dedica al análisis político y filosófico. No haré un resumen de los vídeos, mi intención será dejar que el lector juzgue …

El Concepto de Cristología y Kerigma en Rudolf Bultmann

Existen dos preguntas significativas que necesitan explicación en el pensamiento de Rudolf Bultmann. La primera es sobre cuánto contenido histórico existe en los evangelios: ¿son relatos precisos de lo que sucedió, o son en gran parte reflexiones teológicas que encajan con los hechos teológicos que desean transmitir? En segundo lugar, se trata de determinar si el conocimiento histórico es necesario para la fe: ¿si los evangelios no son históricamente precisos, entonces importan para la fe en Jesús?
Bultmann da una respuesta negativa a estas dos preguntas. De hecho, conocemos muy poco acerca del ministerio de Jesús: una vez que los evangelios han sido pasados por los filtros de la crítica de formas, quedan muy pocos datos históricos sólidos.
Para Bultmann, sin embargo, esta falta de interés es algo positivo, y por eso da una respuesta negativa a la segunda pregunta. La fe en Jesús no depende de los datos históricos, y por lo tanto la Cristología no tiene interés histórico. No sabemos…