Ir al contenido principal

Thaïs ¿Meditación o Conversión?




En el estudio de las ciencias, ya sean sociales, culturales, humanas o exactas, existen los famosos giros. En esta entrada intentaremos dar un giro de lo académico a lo artístico. Si bien, la teología gira en torno a la academia, el teólogo también posee cierta sensibilidad, percepción y amor por la belleza. Es un elemento hegeliano. Así, debe haber lugar para la expresión artística, ¿qué es un teólogo sin la sublimación de lo divino? ¿Cómo puede un teólogo tener por objeto de estudio a Dios sino ama y se admira ante el ideal de lo divino?

Mucho se ha escrito sobre Dios y el arte. Y “la música es otro arte que la Biblia no ignora”1 Del mismo modo, la Biblia tampoco ignora las letras. La ópera como expresión artística reúne dos disciplinas que permiten elevar el espíritu humano a lo divino, a lo sublime. Thais, opera del músico francés Jules Massenet, es una historia religiosa, apasionante, seductora. Aunque la historia escrita en la edad media difiere del guión al que Massenet le puso música puesto algunos herejes o fanáticos cambiaron la historia, esto no demerita en nada las pasiones que suscita tal opera.

Si bien, entre la primera versión y la versión de Massenet las diferencias básicas se dan entre los personajes, pero el guión es casi el mismo, sin embargo, el punto en el que quiero ocuparme, es la conversión de Thais. “Mazur eintelajem arhobo”, expresión en siríaco que significa: Tú que me creaste, ten piedad de mí. Pero recapitulemos, Thaís en la segunda versión es una sacerdotisa pagana, que vivía en Alejandría, Egipto en el siglo IV. Thaïs tiene como enemigo al monje Athanaël quien en su furor religioso y en su afán de demostrar que el Cristianismo es la religión verdadera desafía a la diosa de Thaïs, Venus. Sin embargo, detrás del furor religioso de Athanaël se encuentra un morbido amor que le avergüenza; cuando el monje llega a Alejandría para desafiar a la sacerdotisa de Venus, cae rendido ante la belleza de Thaïs; y aunque en su celo intenta predicarle el evangelio también le confiesa su amor. Thaïs a pesar de saber que le ha vencido, mira al hombre que muere de amor, la predicación de Athanaël hace mella en Thaïs y esta reflexiona: Tú que me creaste, ten piedad de mí. En este momento Thaïs comienza un proceso de conversión al que Massenet llama, Meditación.



¿Una meditación religiosa o una verdadera conversión? No entraré litigios legales sobre el arrepentimiento. Mi intención es mostrar la belleza de la obra, el momento en que Thaïs reflexiona sobre su vida pasada dedicada a la lujuria y los placeres carnales para hallar salvación. El ritmo de la obra está marcado como Andante Religioso, así que es altamente probable que Massenet haya escrito la obra con una alta intención religiosa. “El violín toca dos veces la melodía, cambia a un Animato para convertirse gradualmente más apasionada, Massenet indica Poco a poco appassionato. El clímax se alcanza en un momento designado Piu appassionato”2

Una conversión como la de Thaïs invita a una profunda meditación religiosa, la meditación es el momento donde la voz de Dios como metáfora del arte, en este caso la música, nos habla suave y delicadamente, para que poco a poco se adentre en lo profundo de nuestro pensamiento y nos haga contemplar nuestra existencia para contrastarla con la bondad infinita de Dios.

Aunque después de la conversión de Thaïs, la vida de Athanaël y la ex sacerdotisa tomaron caminos diferentes, ya que ella se encerró en un convento y él regresó a su comunidad cenobita, sus vidas quedaron unidas con la promesa del amor eterno.
Thaïs exhausta por la penitencia que se a autoimpuesto, pasa sus últimos momentos en el jardín del convento. A Anathaël agobiado por sueños y visiones la vida se le a vuelto un tormento, Thaïs está siempre en su pensamiento. Así que el monje decide partir para ver a Thaïs pero se sorprende al mirar a una Thaïs moribunda. En la escena final, Thaïs, ante la visión de lo eterno, canta extasiada debido al vino de la redención, mientras Athanaël atormentado se ahoga en un terrible grito: “Morte, Pitie”.



1Francis Schaeffer, Arte y Biblia, Ediciones Evangelicas Europeas, 1974.
2Paloma Valeva, Meditación de Thaïs, Jules Massenet

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Jürgen Moltmann sobre el Rapto y “Dejados Atrás”

Jürgen Moltmann discute el problema del escapismo religioso, con el atractivo particular de la teoría del rapto, en su libro, Ética de la Esperanza:
Un escapismo religioso está saliendo a relucir mediante la difusión actual de una sublime religiosidad gnóstica en cuanto a redención se refiere. La persona que se rinde a esta religiosidad se siente a gusto en 'el mundo del más allá' y se ve como un invitado en la tierra. Esto se debe a la manera en cómo le preocupa el destino de la vida en esta tierra. Que su alma vaya al cielo, es lo principal. En su cuerpo y en la tierra, no era más que un invitado, por lo que el destino de este hogar realmente no le preocupa demasiado. Las prácticas religiosas que exaltan la indiferencia a la vida tienen muchos nombres. [...] El apocalíptismo-pop ofrece un escapismo especialmente dramático. Antes de las grandes aflicciones del fin del mundo, los verdaderos creyentes serán "arrebatados", llevados al cielo, para que puedan construir…

El Concepto de Cristología y Kerigma en Rudolf Bultmann

Existen dos preguntas significativas que necesitan explicación en el pensamiento de Rudolf Bultmann. La primera es sobre cuánto contenido histórico existe en los evangelios: ¿son relatos precisos de lo que sucedió, o son en gran parte reflexiones teológicas que encajan con los hechos teológicos que desean transmitir? En segundo lugar, se trata de determinar si el conocimiento histórico es necesario para la fe: ¿si los evangelios no son históricamente precisos, entonces importan para la fe en Jesús?
Bultmann da una respuesta negativa a estas dos preguntas. De hecho, conocemos muy poco acerca del ministerio de Jesús: una vez que los evangelios han sido pasados por los filtros de la crítica de formas, quedan muy pocos datos históricos sólidos.
Para Bultmann, sin embargo, esta falta de interés es algo positivo, y por eso da una respuesta negativa a la segunda pregunta. La fe en Jesús no depende de los datos históricos, y por lo tanto la Cristología no tiene interés histórico. No sabemos…

La Historia de la Crucifixión (Contada por los Privilegiados y los Poderosos)

Stephen Mattson
Un hombre fue arrestado por las autoridades, enviado a juicio y condenado a muerte -su nombre era Jesús. Muchos dicen que es un hombre inocente, pero los hechos hablan por sí mismos:

Jesús era un matón, un vagabundo sin hogar propenso al abuso de sustancias ilícitas (tenía un arresto  previo por traficar con alcohol). Jesús causaba disturbios a donde quiera que iba. Él era un pandillero  con una larga historia de crimen, pero eso no es sorprendente teniendo en cuenta su educación.
Jesús era intrínsecamente violento y un peligro para la sociedad. A pesar de que habló con elocuencia, dado su estatus, ¿cómo podría alguien tomar en serio su mensaje, si siempre estaba protestando y usaba  métodos perturbadores como volcar mesas y violentar la paz?
Además, personas como Jesús son naturalmente perezosas. ¿No tienen cosas mejores que hacer, como conseguir un trabajo? Me gustaría tener tiempo para descansar, "orar", y pasar el rato en los parques. Si sólo trabajaran m…